Aunque es preferible priorizar los tubérculos y algunas legumbres como fuente de glucosa, añadir algo de variedad con algunos cereales no es necesariamente malo, y en cantidades moderadas es difícil que ocasionen problemas salvo en personas con especial sensibilidad.

Si no comes cereales ni tienes intención de incorporarlos en tu alimentación, nos parece bien. Si no estás dispuesto a eliminarlos pero te interesa aprovechar lo bueno que tienen, minimizando lo malo, sigue estos sencillos consejos:

  • Elimina el trigo moderno, sustitúyelo por espelta, kamut u otros cereales antiguos.
  • Procesa adecuadamente los cereales (remoja, germina, fermenta) o compra cereales que ya hayan pasado por este proceso.
  • Evita los cereales industrializados.
  • Prioriza pseudocereales como quinoa y trigo sarraceno.
  • También puedes recurrir al arroz o avena.

¿Entonces, se puede comer pan?

Poder puedes, pero necesidad no tienes ninguna.

Si te apetece y quieres consumirlo, que no lleve nada más que harina integral de verdad (que sea marrón no lo hace integral), masa madre, agua y sal. Sin azúcares, aditivos o gluten añadido.

Pregunta en tu panadería, deben saber cómo hacen el pan, si no te informan debidamente, cambia de panadería.
 cereales-whole food&cook

Gluten vs SIN gluten:

En personas sanas, reemplazar alimentos a base de cereales por sus variantes sin gluten puede causar problemas al derivar, generalmente, en una dieta todavía más industrial y por lo tanto, en una microbiota con menos diversidad (ya hablaremos de esto otro día).

Reemplazar cereales con gluten por comida real mejora la salud en general pero, en algunos casos, una eliminación total puede alterar la microbiota hasta el punto de perder la capacidad de tolerarlo.

Recomendamos limitar el gluten a diario pero incluir alguna “dosis” de vez en cuando.

Personas con trastornos intestinales o enfermedades autoinmunes se beneficiarán seguramente de un enfoque 100% libre de gluten, pero siempre basado en comida de verdad.