Después de vacaciones o Navidad casi todo el mundo busca un Plan DETOX para recuperarse de los excesos.

Durante esos días comemos y bebemos como si no hubiera un mañana y luego vienen las lamentaciones…

No te gastes el dinero en dietas que dicen ser milagrosas, no te pases el día bebiendo zumos verdes, no pases hambre, y el agua con limón no es mágica, es buena pero no hay magia en ella.

La única  manera inteligente de desintoxicarte es apoyar la salud de tus órganos, que en realidad ya desintoxican tu cuerpo regularmente.

El hígado y los riñones son los superhéroes de la desintoxicación, pero para que hagan su función es necesario tener un sistema digestivo e inmunológico saludables.

 ¿Cómo les puedes ayudar?

  • Excluye durante unos días los lácteos y cereales, son irritantes para tu intestino.
  • Bebe agua con minerales, limón o té verde matcha.
  • Aumenta la ingesta de alimentos fermentados probióticos (kimchi, chucrut, kéfir, kombucha) y de almidón resistente o fibra procedente de fruta, verdura y tubérculos (zanahoria, manzana, plátano cocinado, patata cocida y plátano macho son alimentos prebióticos).
  • Evita el alcohol, el azúcar, medicamentos y productos procesados.
  • Come crucíferas, verduras de hoja verde, cebolla, ajo, alcachofas, espárragos, puerros, setas, remolacha, hinojo. Mejor ecológicos.
  • Asegúrate que consumes suficientes vitaminas y minerales antioxidantes (vitamina C, vitamina E, vitamina A, selenio, zinc, cobre).
  • Incluye varias veces a la semana huevos de gallinascriadas en libertad.
  • Carne de pasto para obtener hierro y vitaminas B (especialmente riboflavina y niacina).
  • Come pescado graso
  • Alimentos ricos en magnesio o un suplemento de calidad.
  • Especias y hierbas como el cilantro, perejil, albahaca, romero, tomillo, regaliz, canela, cúrcuma, jengibre y especialmente el diente de león y el cardo mariano ayudan tras una época de excesos.
  • Ayuna, sáltate una comida, deja espacio entre las comidas para que el intestino haga su limpieza.
  • Haz ejercicio. Yoga, pilates, ejercicios de alta intensidad, caminar, natación, correr… no solo promueven el bienestar y la forma física, también la relajación y el alivio del estrés. Es esencial para la salud en general, aumenta la frecuencia cardíaca y ayuda a mover la linfa por todo el cuerpo ayudando en el proceso de desintoxicación.
  • Toma al menos 20 minutos de sol al mediodía todos los días para una producción saludable de vitamina D, o puedes tomar un suplemento.

 

La vitamina D es esencial para la inmunidad, el estado de ánimo y el equilibrio hormonal en el cuerpo. Estar al aire libre y tomar el sol tiene muchos beneficios mentales y emocionales que no se pueden pasar por alto, pasea por la playa, el bosque o el parque!

  • Utiliza cosméticos sin tóxicos, las toxinas que contienen este tipo de productos afectan a nuestras hormonas.
  • Medita o disfruta de una infusión. Tomarte un tiempo para concentrarte y calmar tu mente va a producir resultados saludables en tu sistema nervioso, estado de ánimo, digestión…
  • Ríe todos los días, la risa es contagiosa e incluso cuando no estamos de buen humor.
  • Aprende a decir NO para poder dedicar más tiempo a todo aquello que sí merece la pena.
  • Desintoxicación digital.  Con toda la tecnología que tenemos para estar mejor conectados, y estamos más aislados que nunca.

Protégete también de la luz de las pantallas. Tómate un tiempo sin teléfono, internet o cualquier contacto que no sea de persona a persona, es algo beneficioso para tu salud a todos los niveles.

Conecta con las personas de tu vida, concéntrate en el presente, en el mundo real.

  • Detoxifica el aire de tu hogar utilizando productos de limpieza no tóxicos, evita el plástico en el menaje de cocina, ventila la casa a diario, ten plantas de interior.

Nútrete de todo ello de manera regular, no se trata de una limpieza de cinco días… se trata de adquirir unos hábitos para toda la vida.

 ¡Feliz Detox con coherencia y sentido común!